Podría haber dicho que sí, pero preferí la verdad: no. Querer con mentira no es querer, y si no me quiere con toda mi verdad entonces nada de esto vale la pena. Basta de máscaras, y noches de gala, de carrozascalabaza , y zapatos de cristal que se rompen al llegar a casa. No quiero más ilusiones ópticas sin sentido, ni fantasías estúpidas sin testigos.