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Everything is gonna be fine

you met me at a very strange time in my life

tell me

el día que le contás al pibe que te rompió el corazón que estás saliendo con alguien y estás contenta, y él te dice que se alegra de que estés bien y que te lo merecés de verdad, ese día llorás y al fin sentís que empezás a dejar el pasado atrás

vive tu tiempo

pero cuál es tu tiempo el tiempo de la vida arrinconada por extrañas luces el tiempo del sueño cargado de adolescentes el tiempo de la soledad en carnicería el tiempo de los senos ensalivados el cuello rojo vive tu tiempo querida pero bajo qué condiciones pero sobre cuántos cadáveres pero en medio de qué guerra de cuántas sensaciones en pugna (de dónde llegaste tan bonita no sé no sé no sé) vive tu tiempo querida que las luces se enciendan para ti con dulzura que los sueños inventen héroes de mejillas blancas de felicidad que la soledad te sea un ejercicio amoroso que forniques una vez a la semana por lo menos y que tu tiempo se alargue como una caña de bambú por la columna vertebral del que ames

all day long.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua. Julio Cortázar  
Vi una pelota igual a todas que el viento se llevaba mar adentro. Después de perseguirla una milla marina colores de planeta y África tiraban de la punta de mis dedos. Y yo pensaba: si te sigo, muero. H.V.T