Que nos trague la tierra. Pero que no nos trague todavía. Que todavía se mueva, rumbo al oficio y a la posesión. Y que vea algunos lugares antiguos, otros inéditos. Que sienta frío, calor, cansancio; se detenga un momento; continúe. Que descubra en su movimiento fuerzas desconocidas, contactos. El placer de estirarse; o de enrollarse, quedar inerte. Placer del equilibrio, placer del vuelo. Placer de escuchar música; sobre papel dejar que se deslice la mano. Irreductible placer de los ojos; ciertos colores; cómo se deshacen, cómo se adhieren; ciertos objetos, diferentes bajo una nueva luz. Que todavía sienta el olor de la fruta, de la tierra en la lluvia, que agarre, que imagine y grabe, que recuerde. Tiempo de conocer a algunas personas más, de aprender cómo viven, de ayudarlas. De ver pasar este cuento: el viento sacudiendo la hoja; la sombra del árbol, parada un instante, alargándose con el sol, y deshaciéndose en una sombra mayor, de ruta sin tr...