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La lluvia

Viste cómo llueve? Llovió casi toda la noche y a cada cierto tiempo yo te hablaba, estuvieras donde estuvieras, aunque fuera en el extremo más inalcanzable de la tierra. Cuando llueve así, toda la noche, te decía pareciera que el mundo fuera a desprenderse de su eje, pero la sorpresa más inmensa es que el vendaval termina y todo permanece como estaba, apenas un poco de desorden que lentamente se transforma en armonía. Desde niños, vivimos sobreviviendo a catástrofes como esa, a los efectos de lo que tendría que haber pasado y no pasó: que la casa se inunde y nuestras cosas se pierdan arrastradas por la marea sucia, entre piedras y palos y restos de animales, un desperdicio más de lo que hasta entonces ha sido nuestra historia, los objetos que confirman que somos seres físicos y no un soplo filtrándose desde afuera de esa vida brutal de la materia que no se detiene jamás para incluirnos. Soñaste alguna vez, cuando llega la violencia del aguacero, con que el río se sal...

Beso del sol

Si, como dicen, la poesía es un signo de algo entre la gente, dejemos algo concertado desde ahora entre nosotros, mientras todavía somos gente: que al final de los tiempos, que también son el final de la poesía (y del trigo y del mal y los insectos y el amor), cuando toda la raza humana se reúna en carne y hueso, reconstituida hasta el pliegue más ínfimo y la uñita más diminuta del bebé, yo voy a estar parada al borde de aquella multitud insondable con una naranja para vos, reconstituida hasta su semilla más íntima, protegida por filamentos blancos, en caso de que tengas sed, lo cual no pareciera ahora mismo una suposición descabellada, y aunque entonces no habrá poesía entre nosotros, y al final de los tiempos, con los gansos extintos con los mares, espero que la aceptes, y recuerdes en la tierra que yo no sabía tocarla, todo estaba en carne viva, y si acaso la multitud no tiene bordes ni otra cosa de la que yo pueda ser parte, voy a agarrar la naranja y tirarla par...

El momento

Ah, ese momento salido de la nada cuando   nada sucede ninguna lista de cosas por hacer tal vez   por un segundo se detiene el tránsito. El zumbido del tengo que, tengo que, tengo que decrece hasta el silencio, las cortinas blancas de algodón cuelgan inmóviles. Marie Howe Trd. Laura Wittner
Mirando una vieja fotografía No estalló una bomba. No hubo un incendio. Estalló la vida. La vida se agotó como un fósforo. Todas esas personas jóvenes que sonríen a cámara en una boda en esa foto que amarillea murieron a una edad razonable y de dolencias comunes. “Hay una puerta que se ha cerrado hasta el fin del mundo” Y qué rápidamente. Estela Figueroa

Imágenes de separación

Tucson (sin fecha).  Este desierto horrible se interpone una vez más entre nosotros. Es malo escribir, saber que no nos veremos, y hacerlo   pasar por un poema, para que solo lo bello duela. Pero así es. La guerra ha tomado los puentes, las salas de cine. Mis sueños están sucios de tu sangre. Espero el fin del desierto, el fin de la guerra. Los juicios por los crímenes.   Jamás olvides que un acto de amor está más allá del bien y del mal. Entonces te veré. Siempre tuyo, (sin firma). Mario Montalbetti
haber abandonado qué? haber conseguido qué? la belleza la costumbre el trapo yo esperé largo pero no vino nadie a verme en mi silencio yo esperé pero no vino nadie a verme en toda muerte estuve ausente yo o todos los que amé estuvieron ausentes o estuve ciega yo y no vi nada más que el mendrugo en la mesa el hijo en la cama, helado, el hombre de mi lado frío, el ladrillo de mi casa cayéndose, quebrado, el perro que guardé, rabioso estuve ausente yo o el infierno estuvo en el ojo que vio caer la tarde, porque el infierno no está arriba o abajo, sino a nivel de las cosas elementales: grano negro abierto en la lluvia o sapo, o entero cadáver desmigajándose por el verano, como una hogaza yéndose hacia lo invisible estuve ausente yo o yo me llené de ceguera y no pude ver cómo de a poquito se fue el padre y los amigos, el verano altísimo y duro en que perdí todo lo que había para perder y me llené la boca de esta arena caliente en que hube de construir todo lo ido, lo sec...