Te siento lejos, o quizás yo me siento lejos. Lo peor es que fue algo evolutivo, y no sé en qué momento empezó. ¿Cuándo te perdí? ¿Cuándo se descosió la costura que nos unía? Ahora sólo veo cómo los hilos se desvanecen, y no encuentro manera de remendar la situación. Ya no somos ángulos complementarios sino opuestos. Antes te miraba y más allá de todos los cortes de pelo, de la vestimenta, de los accesorios te veía a vos; pero ahora debo confesar que por momentos te siento ajena. No encuentro en tu mirada a la chica que conocí hace más de ocho años. Quizá yo también cambié y sin darnos cuenta, tomamos rumbos que, por desgracia, nos alejaron demasiado. Desearía descubrir un puente que nos reencuentre una vez más, porque nada sería más doloroso que no tenerte.
yo quiero saber qué le pasa por la cabeza a un pibe que te dice de salir, al que le pasás tu celular, te pregunta por tus días libres, respondés sábado, te contesta ese mismo día que está complicado, propone el domingo y cuando decís que está bien, que en qué horario, deja de contestar. eh? alguien me puede explicar?
Comentarios
Tienes aqui un buen trabajo de Literatura. Muy sentimental, pero muy hermoso.
Gracias por hacerlo.
Respirar es vital y los opuestos son aun más complementario.
Ni todo ni nada, tan sólo gris.