Crecer duele, eso ya lo sabemos, pero después está bueno ver cómo cambiaste de un año al otro, cómo te definiste un poco más como persona, cómo elegiste y supiste descartar lo que te hacía mal. Aunque a veces el proceso sea triste, no hay mal que por bien no venga.
Comentarios
pasaba a saludar nomas
besihno!