El nuevo G. (sí, su nombre, al igual que el del ex también empieza con g, pero no es el mismo) volvió del viaje. Y hoy llegó una compañerita nueva: pelo corto, negro, rulos perfectos, ojos grandes, sonrisa dientes Colgate, flaca, estudia filosofía, 20 años ponele, y se quedó hablandó con él todo el receso. Yo me pregunto: por qué? Por qué siempre tengo que tener competencia? Por qué el mundo se empeña en bajarme la poca autoestima que tengo y refregarme en la cara que la ciudad está repleta de mujeres más lindas, más simpáticas, con mejor cutis que yo? Sí, a la salida se fue conmigo, pero nada, no signfica nada. Y yo sigo: por qué me tomo el subte como una pelotuda? Por qué? (AHHH, cómo me molesta esto de ser insegura, enamoradiza, idiota).
Comentarios
Un beso C., suerte con tu telenovela personal. Siempre hay un momento en que parece un melodrama, a veces digo que tendría que escribir un libro de autoayuda para adolescentes inseguras y enamoradizas.