Ir al contenido principal

Long nights

A veces me da miedo no tener nada que hacer ahí, en el medio de todos ellos que se conocen unos con otros porque el primo del mejor amigo del hermano de su hermano, y la hija de la vecina de la tía segunda de su primo tercero, más la hermana de la compañera del jardín al que fueron cuando tenían tres años, porque después se mudaron a Londres (no, eso fue antes de Timbuktú) bla bla bla. Ellos que veranean todos los años en Punta (del Este), la Mansa, la Brava, el Disco, y el Devoto y bla bla bla. Y es entonces que me doy cuenta, justo cuando pensaba que sí, me siento cómoda, creo que no, que quizás seamos muy diferentes, que quizás nunca me sienta cómoda, en todo caso ahora veo con otros ojos a esos que entienden lo que es Albatros, Los Exquisitos, la 3. Aunque no me guste la playa, ni Punta ni Gesell (lo mío siempre va a ser Colonia y el sur), pero a los que me hablan de Carlitos, los siento más cerca.

Comentarios

Entradas populares de este blog

freud vivió equivocado

yo quiero saber qué le pasa por la cabeza a un pibe que te dice de salir, al que le pasás tu celular, te pregunta por tus días libres, respondés sábado, te contesta ese mismo día que está complicado, propone el domingo y cuando decís que está bien, que en qué horario, deja de contestar. eh? alguien me puede explicar?

Blanco sobre negro

Hay días (noches momentos instantes) en que me gustaría saber de vos. Siempre pensé eso de las rupturas amorosas: que lo más triste es perder el contacto con alguien que era tan central a tal punto que pase a ser un extraño/a. Pero sé que abrir esa compuerta sería invitar a los problemas a cenar. Y si hay algo que no me tienta para nada es eso.  Aún así quiero dejar constancia por acá de que el amor cuando es verdadero permanece  aunque mute de forma  aunque no persista del modo en que alguna vez imaginamos o deseamos.  Entre muchas otras cosas, me enseñaste a soltar y por eso voy a estar siempre agradecida. Donde quiera que estés, espero que estés bien y en buena compañía. 🤍