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who knows

El aire arrastra olor a tierra y la tensión al máximo de su límite eriza: puede ser que llueva que un rayo caiga justo acá y lo parta todo que una chispa sea el incendio que reduzca  a cenizas lo conocido. Los pájaros errarán en busca de un cielo abierto los animales entibiarán su sangre a mordiscos suaves los árboles se combarán flexibles hasta tocar el piso. ¿sabremos, nosotros, sobreponernos al imprevisto abandonarnos al viento, a la crueldad de las costas en revuelta que nos impiden aproximarnos a la orilla? Matilde Méndez
Hoy no he hecho nada. Pero muchas cosas se hicieron en mí. Pájaros que no existen encontraron su nido. Sombras que tal vez existan hallaron sus cuerpos. Palabras que existen recobraron su silencio. No hacer nada salva a veces el equilibrio del mundo, al lograr que también algo pese en el platillo vacío de la balanza. Juarroz

Benteveo

¿Cuándo empezó a ser un lugar la noche, un lugar, no una hora, cuándo con su jarabe negro negro entró a manchar la luz? Bebíamos birras, tragábamos la sangre dorada de las horas. Éramos el sentido del luminoso verano. Fe en lo oculto, en genios que surgirían de grietas singulares. Nada de amor en las vidrieras, en todas estas camisas apiladas. Nada que esperar en el declive del aire curvo. La luz es un incidente: ningún milagro. Nadie a quien preguntarle qué falló. He soñado de mañana con aquel silencio, el olor del tiempo en un antiguo muro. A lo lejos el benteveo y su insistente pregunta: no entiendo lo que dice, no sabría contestar. Beatriz Vignoli
ya no soy una mujer silenciada, puedo hacer lo que quiera ya no puedo echarle la culpa a un hombre al trabajo a la falta de tiempo o dinero ¿querés escribir? -me dije- vas a escribir, entonces, sin quejarte sin victimizarte y cuando puedas donde puedas es así que entre las 7.30 y las 9.0 de los domingos, antes de entrar a mi segundo trabajo me siento en el bar y lo hago: un ejercicio solitario y un poco clandestino por una hora y media mi cuerpo es una casa que arde el caleuche la casa de los locos las ventanas dan al infierno el patio, el corredor con geranios dan al infierno después me pongo el uniforme y la que fui por un rato me saluda por las ventanas el muñón, la cabeza ardida y soy otra y soy otra Elena Anníbali
Inconscientemente vamos por un camino, y concientemente nos ponemos a buscar otro camino, en vez de hacer conciente el camino por el que vamos.- Vicente Luy   Caricatura de un enfermo de amor , 1991
En el día que de golpe se nubla hay traición, no podés confiar en nada, te hacés un té y aunque no creés, pedís por un milagro a un santo desconocido que alguien te nombró en una cena de trabajo. El domingo viste a tu madre, hablaba en una lengua rara, movía los brazos y llorar era la única defensa personal permitida. Comer en familia puede ser un viaje hacia las formas más primarias. Aceptaste el plato, el reproche, el postre, el beso, te abrazaste a tu hermano como si fuera la última cantimplora en el desierto. Terminaste el día a oscuras en la falda tenías una revista dominical habías leído tu horóscopo, antes habías preguntado en voz muy baja si ibas a ser feliz o no. en Podría llevar cierto tiempo Clara Muschietti