1- Es la siesta. Tengo, sobre mi corazón, el libro de Ishiguro Never let me go . En la penumbra de la pieza, flota la mariposa gris que de noche roe la ropa y hace el mismo ruido que los muertos hacen cuando escarban los muros. La veo golpearse contra el vidrio; su cuerpo es un solo ojo hacia donde ella cree está la salvación. Y entonces digo Señor, no me des la esperanza, la fe. Señor, no permitas que me queme en la luz aparente de los faroles a gas. He aprendido a caminar en la sombra, a encontrar mi ropa, allí, el vaso de agua. He aprendido a no tropezar con los muebles. No me hagas pensar ahora, Señor, en el fuego. 2- el aire, de noche, es una lástima, no alcanza para todos alguien debe postergar su sueño, alguien debe levantarse y, en el medio de la noche, tocar la dorada serpiente del corazón ella va a despertar entornará los soles de sus ojos dará su pan, su veneno la flor del cuerpo abrirá, entonces, como una mañana pero no será la mañana: será s...