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Demoler

Descubrimos el corazón sólo si desarmamos lo que sabe el corazón. Al redefinir la mañana, descubrimos una mañana que llega apenas después de la oscuridad. Se puede demoler un matrimonio para llegar al matrimonio. Al insistir en el amor, lo arruinamos, trascendemos el afecto y nos hundimos hasta la altura de la boca en el amor. Tenemos que desaprender las constelaciones para ver las estrellas. Pero volver a la infancia no sirve de nada. El pueblo no es mejor que Pittsburgh. Sólo Pittsburgh es más que Pittsburgh. Roma es mejor que Roma de la misma manera en que el ruido de las lenguas de los mapaches que lamen por dentro el tacho de basura es más que el revuelo que arman al revolver en la basura. El amor no alcanza. Morimos y nos entierran para siempre. Tenemos que insistir mientras aún quede tiempo. Tenemos que comernos la dulzura de ese cuerpo salvaje que ya está en nuestra cama para llegar al cuerpo adentro de ese cuerpo. Jack Gilbert Trad. Ezequiel Zaidenwerg

un día es enorme

Un día es enorme. Hasta el mediodía. Después se termina. El agua del estanque de ayer trenzada en mi pelo, húmeda todavía. No sé qué hora es. El tiempo no se encuentra. Pero se pierde. JANE HIRSHFIELD Trad. Ezequiel Zaidenwerg

una vez, un poema

Los poemas no se parecen a los cuentos, ni siquiera cuando son narrativos. Todos los cuentos tratan de batallas, de un tipo o de otro, que terminan en victoria y derrota. Todo, avanza hacia el final, cuando habremos de enterarnos del desenlace. Indiferentes al desenlace, los poemas cruzan el campo de batalla, socorriendo a los heridos, escuchando los monólogos delirantes del triunfo y del espanto. Procuran un tipo de paz. No por la hipnosis o la confianza fácil, sino por el reconocimiento y la promesa de que lo que se ha experimentado no puede desaparecer como si nunca hubiera existido. Y, sin embargo, la promesa no es la de un monumento. (¿Quien quiere monumentos en el campo de batalla?) La promesa, está en que el lenguaje ha reconocido, ha dado cobijo, a la experiencia que lo necesitaba, lo pedía a gritos. La poesía habla, con frecuencia, de su propia inmortalidad, y esta reivindicación es mucho más trascendente que la de un poeta determinado perteneciente a una historia cultural det...

SOBREVIVIR SE PUEDE PARECER A MUCHAS COSAS

 pero no a la remera blanca que decía “primero el amor” en mayúsculas rojas que tenía puesta mi hermano el día que le escuché decir “no puede ser violación si no se resistió, si después tardó años en contarlo. ¿por qué se iba a guardar algo así?”. estaba leyendo una noticia  sobre otro hombre más, otro pastor, que no pudo tener las malditas manos quietas. me la paso reviviendo ese peligro salival, su intencionalidad infinita nublada de dudas. me pierdo en el recuerdo que mi hermano describe en voz alta para que yo lo juzgue. yo, que todavía escucho el gatillo aromático del perfume de esa noche. a veces llego a ver cómo nubla las caras de otros amantes que no se parecen en nada a él. ¿qué puedo decir? le digo que alguien tiene que ser el hermano o el amigo de la sequía si todo el mundo tiene una hija o una hermana que volvió a casa con los labios ajados y la garganta reseca al menos una vez, hasta vos. y a pesar de la renuencia del tiempo a refutar la historia o de las voces qu...

Efecto de la lluvia

Una novia y un novio en un sulky bajo la lluvia, tomados de la mano pero sin mirarse, esperando que pare de llover, avergonzados por la lluvia, el efecto de la lluvia en el velo nupcial, el caballo mojado con la crin sobre los ojos, la lluvia fría como el mar, el mar profundo como el amor, goterones de lluvia que caen sobre el asiento de cuero, rocío de lluvia sobre la rosa prendida a la solapa del novio, el ruido de la lluvia que golpea la galera del conductor, la lluvia que brilla como el satén sobre la calle negra, en las punteras de los zapatos de charol, el padre de Hokusai que se ganaba la vida puliendo espejos, el padre de Hokusai que escrutaba el cielo en busca de nubes, el hijo del padre de Hokusai que dibujaba lluvia sobre un puente y sobre la gente que cruzaba el puente, el hijo del padre de Hokusai que se pasaba horas dibujando la lluvia, el padre de Hokusai frotando un espejo, la lluvia fría como el mar, el mar frío como el amor, el mar q...

CÓMO SE CURA UNA HERIDA

i enjuáguela con agua con sal es la única manera de que salga el veneno van a venir las lágrimas déjelas que vengan ii va a tener que aplicar un ungüento curativo la única cura del odio es más amor aplíquelo con generosidad iii que la herida respire no la vende hasta que reviente y supure dígala y déjela déjela iv no se arranque la costra por nada del mundo TITILOPE SONUGA  Trad. Ezequiel Zaidenwerg

los tuyos

Has llorado, en secreto, a los tuyos. Lenta, inexorablemente, los has visto partir alejarse para siempre. Has sentido, en tu corazón, el desprendimiento de una rama que cae. Y luego has borrado las huellas de esas lágrimas, has contenido, en el límite infranqueable, los bordes de tu propio dolor y lo has devuelto a tu pobre vida, a los días siguientes, a las horas, para que permanezca allí. Oculto como una invisible y constante cicatriz. Juan Manuel Inchauspe, Trabajo nocturno