Tengo que dejar de ver películas de amor. Dios, estúpidas comedias románticas hollywoodenses que no sirven para nada. Hoy me levanté a las dos de la tarde, sí, again estoy apática. Y no quiero. Pero al mismo tiempo no tengo ganas de salir, hablar, verme con gente que no sabe lo que me pasa, hacer que estoy bien, sobreponerme, que me digan que me extrañan cuando hace más de un mes que no nos vemos, que no me llaman, que no me conocen. Y si, es cuestión de confianza, de abrirse con el otro, lo sé, pero no tengo ganas, creo que todo lo que no se pudo abrir durante cinco años ya no va a pasar, y menos ahora que cada una está en la suya, con su propia vida. A veces me pongo a pensar por qué nunca puedo ser realmente sincera, pero todavía no lo sé. Supongo que una cadena de malas experiencias, de diferencias insalvables, esperanzas y desilusiones, dar y no recibir, creer o reventar (?). Estoy tan desencantada de todo que es horrible. Es como que perdés la inocencia. Y hoy no tengo ganas de ponerme la máscara de divertida, de cínica, de la que hace chistes y comentarios forros sobre gente que nos cae mal. Hoy es esto: la botella de agua sin gas, ensalada de frutas (se terminó el chocolate y ni ahí voy a comprar más), películas id y yo en un maratón eterno por volver a creer en el happily ever after una vez más.
El aroma a fritura que contagia mi habitación, la cerveza que compartimos, tu pelo rapado. En eso pienso ahora que me duele un poco la cabeza y seguro es por las doce horas que dormí después de una semana de dormir cinco horas todos los días. Soñé con el francés de ojos celestes que me decía que la mayor parte de los días se quería, se gustaba mucho, pero justo ese día no, soñé con mi amigo que está enamorado de él, soñé que el francés le decía que cómo podía pensar que él era gay. Me acordé de Les amours imaginaires y el triángulo amoroso. Una situación que se repite, las conductas que hacen que nos demos la cabeza contra la pared una y otra vez. Pensé en esta confusión que me agarra cuando recostados sobre el sillón me tomás del brazo y me decís que me voy a aburrir de vos si nos vemos tan seguido. En verte después de tu clase y regalarte un libro y despedirte con un abrazo. En mi psicóloga que dice que entro en las situaciones y después me voy. En las ganas que tengo a veces de dej...
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