Pensé en decir(te) muchas cosas...pero de todas las cosas que pensé ninguna era la correcta, porque cómo se le dice a alguien que no? En todo caso, prefiero decirte (decirme) que no hay de qué preocuparse, que todos vamos a tener un lugar donde descansar, un hombro sobre el cual apoyarse y relajar, y dejar ir (al fin) todo eso que molesta, que duele, que perturba. Esa sensación de náusea constante que atormenta por las mañanas, la falta de aire, latir, sudar. Me gustaría decirte (decirme) que cada uno va a encontrar lo que busca, y de alguna manera devolverte (devolverme) el futuro que no te (me) di. El camino más difícil es de la mente al corazón, me lo dijo una chica (lo escuchó de un señor). En un libro de historia leí: "A veces, la conciencia revolucionaria suele tener un aire desesperado", y quizás el error es pensar en una revolución cuando deberíamos buscar una evolución, porque las revoluciones tienen más de conservadoras que lo que pensamos y porque las cosas necesitan tiempo. Como dice Fitzpatrick: "Terminar en desilusión y decepción está en la naturaleza de las revoluciones. El velo decrece; el entusiasmo se vuelve forzado. El momento de locura y euforia pasa". Paciencia (la ciencia de la paz, la paz en la ciencia). Mirar(te) a los ojos y entender: hay cosas que las palabras no pueden decir. Alguna vez también leí que la verdadera comunicación, la que se produce entre dos almas, es en silencio. Poder ver(te) y sentir lo que busco sentir, lo que quiero vivir. Dejar de tener miedo por todo (miedo a la muerte, miedo a seguir), porque, en realidad, escribimos historias sin saber el final. Ser conciente de que soy yo sola, nadie más. Acá y ahora, la protagonista de mi propia vida. Mirar lo que refleja el espejo. No soy ningún personaje secundario, menos que menos el escenario de fondo (aunque a veces me sienta así). Comprender que no necesitamos mendigar cariño cuando nuestra propia naturaleza es el amor (porque no hay que olvidar que no hay forma de vivir sin amar). Quiero alguien que me acompañe, para crecer juntos (creo en podernos elevar), pero yo, yo puedo conmigo y con mi mundo.
El aroma a fritura que contagia mi habitación, la cerveza que compartimos, tu pelo rapado. En eso pienso ahora que me duele un poco la cabeza y seguro es por las doce horas que dormí después de una semana de dormir cinco horas todos los días. Soñé con el francés de ojos celestes que me decía que la mayor parte de los días se quería, se gustaba mucho, pero justo ese día no, soñé con mi amigo que está enamorado de él, soñé que el francés le decía que cómo podía pensar que él era gay. Me acordé de Les amours imaginaires y el triángulo amoroso. Una situación que se repite, las conductas que hacen que nos demos la cabeza contra la pared una y otra vez. Pensé en esta confusión que me agarra cuando recostados sobre el sillón me tomás del brazo y me decís que me voy a aburrir de vos si nos vemos tan seguido. En verte después de tu clase y regalarte un libro y despedirte con un abrazo. En mi psicóloga que dice que entro en las situaciones y después me voy. En las ganas que tengo a veces de dej...
Comentarios
Hay una canción que dice, a veces quisiera ser mas como vos, para no extrañarte, como te extraño.
Este texto me suena a eso, pero sin un destinatario a la vista