Ya no entro en muchos lugares, por ejemplo en el guardapolvo de jardín que a veces me quiero calzar, sobre todo desde que mamá encontró el informe de la maestra donde decía que era tímida pero me gustaba bailar, y que tenía predilección por los más débiles, pf, qué significa eso? en todo caso, parecería que eran épocas más felices aunque llorara cada vez que papá me dejaba en el jardín y se iba a trabajar, entonces amaba a mi papá, ahora más que nada peleamos, y en esa época también llevaba mi peluche favorito que era un cerdo de nombre Chanchín, y me gustaba Nicolás que era rubio de ojos oscuros, no me acuerdo qué me gustaba pero eso no importa, mamá se fue de viaje y la extraño y tampoco entro en el papel de pelotuda que a veces interpreto, cuánto más fácil es ser inconsciente, el desafío es asumir responsabilidad, ... y la montaña rusa emocional, dejar de actuar de la que busca y no encuentra, porque al final no sé si busco algo o no quiero nada, o quizás ya lo encontré pero no lo veo, not yet, tal vez todo es una mentira que me invento para no sentirme tan mal, la mente vive de ilusiones, hay días que despierto y nada tiene sentido, después miro por la ventana del tren, el sol me da en la cara y dejo de pensar, qué más da, la verdad? no sé qué quiero, no esperes nada, todavía no sé qué hacer conmigo y querés que yo te resuelva algo? me parece que tenían razón cuando me decían que no buscara más afuera lo que llevaba adentro, sé muchas cosas pero no las aplico, igual no sé nada, yo sólo quería ir de paseo a la plaza, el miedo más profundo es estar otra vez tan desnuda frente a alguien, y entonces a dónde voy, cómo esconderme, me cansé de las cosas que salen tan mal, no preguntes si no querés escuchar, para amar también hay que estar dispuesto a sufrir y abandonar.
El aroma a fritura que contagia mi habitación, la cerveza que compartimos, tu pelo rapado. En eso pienso ahora que me duele un poco la cabeza y seguro es por las doce horas que dormí después de una semana de dormir cinco horas todos los días. Soñé con el francés de ojos celestes que me decía que la mayor parte de los días se quería, se gustaba mucho, pero justo ese día no, soñé con mi amigo que está enamorado de él, soñé que el francés le decía que cómo podía pensar que él era gay. Me acordé de Les amours imaginaires y el triángulo amoroso. Una situación que se repite, las conductas que hacen que nos demos la cabeza contra la pared una y otra vez. Pensé en esta confusión que me agarra cuando recostados sobre el sillón me tomás del brazo y me decís que me voy a aburrir de vos si nos vemos tan seguido. En verte después de tu clase y regalarte un libro y despedirte con un abrazo. En mi psicóloga que dice que entro en las situaciones y después me voy. En las ganas que tengo a veces de dej...
Comentarios
Escribes cosas muy graciosas, cotidianas, me gustan
un beso