¿Te acordás cuando decíamos que ese verano iba a ser nuestro? Pasar todo el día en la playa, el sol, la arena y el mar, y quién te dice, también una vida juntos. Mirar el cielo y descubrir formas en las nubes, un corazón, el perro que íbamos a tener en la casa de Almagro, o la guitarra que tocabas sólo para mí. Yo sí, me acuerdo de tu cara tus ojos tus pestañas, tu sueño, tu esperanza. Y también me acuerdo de cómo yo te miraba, con la ilusión de quien mira el horizonte y grita tierra, yo miraba el horizonte y te veía a vos, se me ponía la piel de gallina, tal vez por el viento que venía del mar, ese verano hubo mucho viento, o tal vez no. En esa época soñábamos más. Cuando decíamos que nuestro amor no iba a envejecer, que en la playa, acostados uno junto al otro, ese verano iba a ser eterno, igual que las caricias los abrazos los besos, ¿te acordás? Sí, yo me acuerdo, de los días, las noches, el calor. Jugar en el mar, buscar caracoles, después no sé qué pasó. El sol estaba fuerte ese verano, vos viste cómo ardía mi espalda, tal vez fue eso, o la marea, que sube y baja, o el viento, que terminó por llevarse todo lo que quedaba. Quizás sólo fui yo y tal vez eso ya no importe.
El aroma a fritura que contagia mi habitación, la cerveza que compartimos, tu pelo rapado. En eso pienso ahora que me duele un poco la cabeza y seguro es por las doce horas que dormí después de una semana de dormir cinco horas todos los días. Soñé con el francés de ojos celestes que me decía que la mayor parte de los días se quería, se gustaba mucho, pero justo ese día no, soñé con mi amigo que está enamorado de él, soñé que el francés le decía que cómo podía pensar que él era gay. Me acordé de Les amours imaginaires y el triángulo amoroso. Una situación que se repite, las conductas que hacen que nos demos la cabeza contra la pared una y otra vez. Pensé en esta confusión que me agarra cuando recostados sobre el sillón me tomás del brazo y me decís que me voy a aburrir de vos si nos vemos tan seguido. En verte después de tu clase y regalarte un libro y despedirte con un abrazo. En mi psicóloga que dice que entro en las situaciones y después me voy. En las ganas que tengo a veces de dej...
Comentarios
dos cuepos frente a frente son a veces dos astros / que caen en un cielo vacío..
no lo recuerdo bien... pero es algo así.
Y tbn me recordó a una película de Igmar Berjman, que se llama: "Un verano con Mónica"...
Yo creo que podría funcionar como un cortometraje con voz en off.
Tú que dices..?