Ir al contenido principal

Tiempo de locos

Es el tiempo de locos que está haciendo:
de repente tropieza hacia adelante, y luego se recuesta
entre los pastos ralos y las flores blancas, delicadas y sin nombre.
Una gente se puso a hacer ropa con eso,
cosiendo la blancura de las lilas con un rayo
en una encrucijada ignota. El cielo
llama a la tierra sorda. El desarreglo proverbial
de la mañana se corrige a sí mismo cuando vos te parás.
Estás vestido con un texto. Los versos
caen marchitos sobre tus cordones, y yo nunca querré ni necesitaré
otra literatura que esta poesía hecha de barro
y de reminiscencias ambiciosas de la época en que surgía fácilmente
de lo que por entonces eran bosques y campos arados y tenía
una sencilla dignidad inconsciente, a la que ahora nunca podríamos esperar
aproximarnos, salvo en una quebrada muy estrecha que nadie
va a ir a inspeccionar, donde quizás una última muestra de ese espécimen raro
y poco interesante esté dando algún brote, al menos por lo poco que se sabe.


Ashbery 
(Trad. Ezequiel Zaidenwerg)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Isósceles

El aroma a fritura que contagia mi habitación, la cerveza que compartimos, tu pelo rapado. En eso pienso ahora que me duele un poco la cabeza y seguro es por las doce horas que dormí después de una semana de dormir cinco horas todos los días. Soñé con el francés de ojos celestes que me decía que la mayor parte de los días se quería, se gustaba mucho, pero justo ese día no, soñé con mi amigo que está enamorado de él, soñé que el francés le decía que cómo podía pensar que él era gay. Me acordé de Les amours imaginaires y el triángulo amoroso. Una situación que se repite, las conductas que hacen que nos demos la cabeza contra la pared una y otra vez. Pensé en esta confusión que me agarra cuando recostados sobre el sillón me tomás del brazo y me decís que me voy a aburrir de vos si nos vemos tan seguido. En verte después de tu clase y regalarte un libro y despedirte con un abrazo. En mi psicóloga que dice que entro en las situaciones y después me voy. En las ganas que tengo a veces de dej...

I

Esta canción me da unas ganas de llorar increíbles, hace tres días más o menos que la escucho sin parar y me emociona mucho cada vez. Pienso en mi vida que no va para ningún lado, o así lo siento. En que el otro día fui a cenar con unos conocidos -going-on- amigos y que hablando con uno de ellos me dijo que qué hacía perdiendo el tiempo en la carrera de mierda que curso. Pero no me enojé, porque es imposible enojarse con él, y porque yo también pienso un poco eso. No sé si es una carrera de mierda, pero tal vez para mí sí lo es, que no me veo vendiéndole a la gente cosas que (a mi entender) no necesita, que no es eso lo que quiero para mi vida, el verso ese del postgrado el master el doctorado el postdoctorado el postpostpostdoctorado y en fin. Que me angustio y no me dan ganas de nada. Que tengo todos los horarios corridos y duermo hasta las dos de la tarde casi todos los días. Que pienso que ahí, allá, afuera, no hay nada para mí. Que es todo un poco lo mismo, quedarse o salir. ...