Cada día estoy más convencida: me enamoro de imposibles (o al menos poco probables). Amo-odio los viajes en auto con vos. Cuando estamos solos y hablamos de música, cine o fotografía. Y siento que estoy cerca, pero siempre el comentario que me devuelve a la realidad. No creo en los que dicen que hay que darle tiempo a estas cosas: 1) soy impaciente, 2) para mí esto se da o no se da, es una cuestión de química/feeling/onda, lo que quieras, después puede crecer o no, pero no se fabrica. Sí, ya sé que la energía positiva y blablabla, pero sabés qué difícil es a veces? Necesito algo-alguien que me devuelva un poco de fe.
El aroma a fritura que contagia mi habitación, la cerveza que compartimos, tu pelo rapado. En eso pienso ahora que me duele un poco la cabeza y seguro es por las doce horas que dormí después de una semana de dormir cinco horas todos los días. Soñé con el francés de ojos celestes que me decía que la mayor parte de los días se quería, se gustaba mucho, pero justo ese día no, soñé con mi amigo que está enamorado de él, soñé que el francés le decía que cómo podía pensar que él era gay. Me acordé de Les amours imaginaires y el triángulo amoroso. Una situación que se repite, las conductas que hacen que nos demos la cabeza contra la pared una y otra vez. Pensé en esta confusión que me agarra cuando recostados sobre el sillón me tomás del brazo y me decís que me voy a aburrir de vos si nos vemos tan seguido. En verte después de tu clase y regalarte un libro y despedirte con un abrazo. En mi psicóloga que dice que entro en las situaciones y después me voy. En las ganas que tengo a veces de dej...
Comentarios
Y lo bueno de algo o alguien que nos de fe, es que de la misma manera nos la pueden sacar. Somos animales jodidos, queremos que nos den pero odiamos cuando nos quitan.
Y aprovecho para responderte acá, porque tu post es viejo, y porque no tengo mucho interés que lo lean en el mío, si es que alguien alguna vez fuera a reparar en los comentarios de otro.
Me llamó la atención primero que leyeras entradas viejas. Eso denota una pausa, contraria a la impaciencia que te adjudicas. Y en segundo lugar me llamó la atención que hayas escrito en los dos post que mas relacionados con el "amor" están. Creo que el ego es uno de los grandes males que tenemos. Nos vive condicionando y nos vive creando una imagen de nosotros mismos que defendemos a muerte y que nos pone por encima de todos cuando en realidad somos lo mismo. Y con esto me gustaría incluir al resto de los seres, a la naturaleza completa, etc. Coincido.
Y con respecto a esa situación rara. No sé si fue triste, por momentos puedo ser un desalmado despiadado y realmente mirar para otro lado. Sin dudas ella se llevó la peor parte y hoy ya no tengo la posibilidad de preguntarle qué o cómo. Pero fue un gran llamado de atención a mi ser para darme cuenta de que hay que estar siempre alerta. Siempre contemplando todo. Porque claro, en ese momento solo pensé en mi y en lo que estaba haciendo. Ego, ego.