Hasta que llegó un día en que te cansaste y me dijiste que vos ya no podías más. Está bien, tiene sentido que te canses: siempre te dije que no era tan especial como pensabas. Claro que en ese momento todavía te intrigaba y me decías que no, que yo era la persona más especial que habías conocido. Y yo te decía que no fueras estúpido y que dejaras de mirarme con esos ojos de enamorado perdido. Porque todo muy lindo con esas miradas en las comedias románticas pero en la vida real no eh, que me descompongo, y me da pánico. Pánico de verte así y un día perder esa mirada -porque todos sabemos que esos días siempre llegan. A nosotros también nos pasó, de un momento un gesto se convierte en fría calavera, y esa noche me dijiste que ya no podías más. No que no me querías más, que ya no podías más: dos cosas bien distintas. Y yo entendí, porque también estaba cansada. Yo sé que es difícil -que soy difícil-, que puedo aburrir y ser -incluso- insoportable. Por eso, siempre, la debida distancia, no sea cosa de que veas todos mis defectos tan rápido. Claro que también, siempre, en algún momento, me ganan los abrazos, y puedo sentir cómo la frágil estructura se desarma: yo no quería quererte, pero te quise igual, sabés? Y no me arrepiento.
El aroma a fritura que contagia mi habitación, la cerveza que compartimos, tu pelo rapado. En eso pienso ahora que me duele un poco la cabeza y seguro es por las doce horas que dormí después de una semana de dormir cinco horas todos los días. Soñé con el francés de ojos celestes que me decía que la mayor parte de los días se quería, se gustaba mucho, pero justo ese día no, soñé con mi amigo que está enamorado de él, soñé que el francés le decía que cómo podía pensar que él era gay. Me acordé de Les amours imaginaires y el triángulo amoroso. Una situación que se repite, las conductas que hacen que nos demos la cabeza contra la pared una y otra vez. Pensé en esta confusión que me agarra cuando recostados sobre el sillón me tomás del brazo y me decís que me voy a aburrir de vos si nos vemos tan seguido. En verte después de tu clase y regalarte un libro y despedirte con un abrazo. En mi psicóloga que dice que entro en las situaciones y después me voy. En las ganas que tengo a veces de dej...
Comentarios
hermoso!! saludoss
Muchas gracias por la recomendación del libro, voy a tratar de conseguirlo.
Un abrazo grande :)
y eso que lo he pensando bastante y me han querido convencer de "hay distintas formas de amar, a veces uno ama pero no puede convivir con esa persona" PATRAÑAS
jajaj
un saludo!
pero me quedo con la última frase. Eso te hace taaaan grande y madura que te envidio, mirá.
Amén.