y las ganas de llorar atragantadas, de decir(te) que por favor me busques, que por favor me encuentres, me saques de este basural, este rincón húmedo y oscuro, tan frío como la peor prisión más austral del mundo. La peor celda es uno mismo, ya lo dijo Idea, y yo también (te) lo digo, mi conciencia me destruye cada día un poco, va despacio, socava y corroe, perfora. No (te) pido que me salves, eso sólo puedo hacerlo yo misma, lo que quiero/necesito (todavía no descifro las barreras entre necesidad real y deseo) es que me ayudes, que me lleves al parque, que me acompañes en esos días grises grisoscuro en que veo películas tristes para justificar mis lágrimas, que me digas cosas lindas para volver a creer en la belleza (de estar viva). Que me digas que las cosas no están tan mal y que los cambios ocurren y la suerte existe. "La muerte es una opción que me tranquiliza", pero -para ser sincera- si lo pienso dos veces me da miedo. Me asusta la vida y me asusto de mí misma. Me da miedo esta soledad que atesoro como si fuera lo único, lo más importante que tengo. Este poco orgullo imbécil que me separa de vos y de todo el resto. Esta cobardía disfrazada de acidez, ironía (palabras cruzadas retorcidas). Decime, decime sin miedo lo tarada-estúpida-insoportable que soy y después abrazame y decime que me querés lo mismo, que todos tenemos problemas, estas cosas, que lo que importa es escucharnos-entendernos-ayudarnos mientras dure el camino. Que a vos también un poco te asusta pero que si lo pensás es absurdo y hasta gracioso y que si no sería aburrido, que es así y que no lo piense mucho porque nada tiene mucho sentido. Dame la mano y decime que no (me) podés prometer algo como no soltar(me)la nunca jamás porque eso sería mentir(me) y vos preferís decir la verdad, que me querés, que incluso podés llegar a amarme, pero que quizás no dure, que tal vez se termine antes de que vos o yo podamos acostumbrarnos a la idea de estar juntos o separados, y que aún así vale la pena.
El aroma a fritura que contagia mi habitación, la cerveza que compartimos, tu pelo rapado. En eso pienso ahora que me duele un poco la cabeza y seguro es por las doce horas que dormí después de una semana de dormir cinco horas todos los días. Soñé con el francés de ojos celestes que me decía que la mayor parte de los días se quería, se gustaba mucho, pero justo ese día no, soñé con mi amigo que está enamorado de él, soñé que el francés le decía que cómo podía pensar que él era gay. Me acordé de Les amours imaginaires y el triángulo amoroso. Una situación que se repite, las conductas que hacen que nos demos la cabeza contra la pared una y otra vez. Pensé en esta confusión que me agarra cuando recostados sobre el sillón me tomás del brazo y me decís que me voy a aburrir de vos si nos vemos tan seguido. En verte después de tu clase y regalarte un libro y despedirte con un abrazo. En mi psicóloga que dice que entro en las situaciones y después me voy. En las ganas que tengo a veces de dej...
Comentarios
Te dejo un beso sobre cada párpado, c. Que cese el llanto algún día. Que colmes el hueco en el pecho. Que desanudes la garganta.
Sos muy valiosa, c.
Te mando un abrazo.
...cuando podamos darnos cuenta que el otro sabe nada igual que nosotros y que no tiene en su poder ninguna llave que nos complete, quizás su palabra pierda un poco de validez y así podamos darnos lugar a nosotros mismos.
Te dejo un abrazo desde el anonimato pero muy sincero!